El despacho está organizado en distintos departamentos: español, holandés, inglés, francés, catalán, búlgaro, italiano y alemán, y áreas de prácticas integrados por profesionales pertenecientes a diferentes países europeos, recibiendo los clientes asesoramiento jurídico en su propio idioma, un servicio de alto nivel ajustado a las necesidades de cada cliente. Nuestra organización nos permite entender los objetivos y circunstancias de las empresas y particulares, las prácticas del sector y las consecuencias del asesoramiento jurídico.
La eficacia es una aspiración siempre presente en nuestra actividad profesional. Para alcanzar este objetivo, el despacho pone a disposición de sus abogados las herramientas necesarias.